Decidir siempre ha sido de las cosas que más he evadido en mi vida. Desde las cosas más simples, uno siempre se puede hacer daño al decidir, puedes decidir algo que para ti es bueno pero al final no resulta como tú quisieras, o puedes decidir algo que al principio te duele pero después y sólo después te sientes orgullosa por haber decidido, por haberte mantenido firme, por al final ver la luz por esa decisión que tanto dolor te tomó pero que obtuviste grandes recompensas. Es tan simple como disfrutar de un placer efímero, lleno de momentos, y sólo eso... Momentos. De sentirte vacía después del momento, de no sentirte amada y mucho menos respetada. O terminar con todo eso, abrirte paso con sudor, lágrimas, con terribles ataques de angustia... Como un drogadicto sin su heroína... Pensando y martillandote ¿por qué todo tiene que ser tan difícil?, pero cómo dicen por ahí nadie dijo que la vida debe ser fácil. Ahora me siento querida, tremendamente llena, con personas adorables a mi lado po...
Mi pascualina versión web. La gente siempre dice muchas cosas sobre mí, aquí podrás leer si son ciertas o no.