He tenido unos días bastante duros, de hecho, dos meses bastante jodidos. Siempre se tiene miedo a los cambios, más a aquellos que sabes de antemano que no están bien, sin embargo, cuando no tienes más que hacer, debes aceptar las cosas como vienen y sacarles provecho. Mi vida, laboralmente hablando, se va a transformar. Algo que, debo admitir, no es nada de mi agrado, pero esto está fuera de mi alcance, entonces tengo dos opciones: Rendirme o Trabajar con lo que tengo. Siempre he considerado que rendirse es de cobardes, yo no soy cobarde, me gusta pelear hasta el final por mis ideales, así que bueno, después de quejarme, llorar, putear y volver a llorar, llegué a la conclusión de que debo luchar hasta el final, así tendré la conciencia tranquila y dormiré en paz por las noches. Si todo se jode, sabré que no fue por mi culpa, porque hasta el final di todo lo que tenía y más. Y bueno, quizás sea el momento ideal de oxigenarse, de replantearse metas, sueños y objetivos....
Mi pascualina versión web. La gente siempre dice muchas cosas sobre mí, aquí podrás leer si son ciertas o no.