No es que me límite. Es que no necesito que todo el mundo se entere. No es que quiero mantenerte escondido. Es que aprendí el valor del silencio. En el pasado nunca comprendí el por qué la gente se limitaba al hablar de su vida. Yo siempre traté de ser honesta en mis convicciones y siempre honesta con mis emociones, pero a medida de que ha pasado el tiempo me cuesta más y más abrirme con las personas. Simplemente ya no confío en nadie. Porque no hay nadie digno de confianza, nadie capaz de entender lo que hay debajo de la caja de pandora , siento que mis problemas solo me importan a mí y a nadie más. y cuando digo nadie, creanme , es en todo el sentido de la palabra. No sé si esa mala costumbre me quedó de otras épocas, quizás a medida de que haya pasado el tiempo me volví más y más desconfiada y disfracé mis paranoias contando cosas irrelevantes para evitar hablar del tema central: YO. No me siento orgullosa de esto, supongo que todos en la vida luchamos con nuestros demonios interno...
Mi pascualina versión web. La gente siempre dice muchas cosas sobre mí, aquí podrás leer si son ciertas o no.